Saborea nuestra gastronomía

rabas

Hablar de Santander y de Cantabria es hablar de buena cocina. Si vienes a Hostel Santander no puedes pasar la oportunidad de “perderte” por los bares de nuestra ciudad y saborear nuestros ricos productos haciendo una escapada gastronómica por Cantabria. ¿Hay algo mejor que disfrutar en un bar de nuestros paisajes mientras degustas un pincho?

En Santander es habitual que los sábados, domingos y los días festivos la gente salga a los bares a tomar el aperitivo antes de comer. Pero no te preocupes porque si vienes entre semana tú también lo vas a poder disfrutar.

Hay varias zonas en la ciudad en las que podrás disfrutar de un vino, una cerveza o un vermut mientras saboreas deliciosos pinchos que constituyen una muestra en miniatura de la gran cocina de Cantabria.

Son muchos los bares de Santander en los que puedes entrar a pedir junto a tu bebida una ración de rabas, nuestra tapa estrella.

Debes tener en cuenta que aquí hay varios tipos de calamares y que cada uno tiene un nombre diferente -magano, peludín o rejo- aunque todos están igual de sabrosos. ¡Te animamos a que los descubras!

Además, hay otras raciones que son típicas de los bares de Santander, como los mejillones en salsa, los caracolillos, o las generosas tortillas de distintas variedades que pueblan las barras de los bares.

La zona más habitual para ir de pinchos por Santander está a unos metros del Hostel Santander, en el entorno de la Plaza Cañadío, Mercado del Este y Casco Viejo.

También puedes visitar otras zonas más alejadas como son Vargas, Puertochico, Tetuán, La Maruca y el barrio de Cueto que está cerca de la playa de Mataleñas.

En todos estos lugares, además del Barrio Pesquero, también encontrarás restaurantes y bares en los que comer de carta o de menú y disfrutar de nuestra rica gastronomía basada en una materia prima de gran calidad.

Nuestra gastronomía

Cantabria es una región pequeña pero nuestra riqueza gastronómica es inmensa y está llena de productos de gran calidad con los que se elaboran platos que no te puedes perder.

Junto a las rabas, dos de los platos más típicos son el cocido montañés y el cocido lebaniego. Aunque son ideales para días de frío, cualquier época del año es buena para probarlos.

El cocido montañés está hecho con alubias blancas, berza, costilla adobada, chorizo, morcilla y tocino, y tiene su origen en el Valle de Cabuérniga. ¡Ahí es nada!

El cocido lebaniego está hecho con garbanzos de la zona de Potes, patata, y el siempre imprescindible compango.

De la mar podemos destacar nuestras anchoas, que son un auténtico manjar elaborado de manera artesanal en pueblos como Santoña, Laredo, Colindres y Castro Urdiales.

Otro plato imprescindible es el sorropotún o marmita de bonito, un guiso hecho a base de patata, bonito, cebolla y pimiento.

Hay otros muchos pescados que puedes pedir en Cantabria que son una auténtica delicia, como los bocartes, la lubina, la dorada, la merluza en salsa verde, las sardinas, el chicharro, los mejillones, el arroz con bogavante, y claro, sin olvidar las rabas que comentábamos antes.

Y si el pescado es bueno, la carne de Cantabria tampoco se queda atrás. Destacamos la ternera, gracias a unas reses que se crían en libertad en nuestros pastos, pero tampoco puedes irte sin probar algunos platos muy comunes en nuestra gastronomía con la carne de cordero, el jabalí, el ciervo o el lechazo.

Poco a poco nos vamos acercando a los postres. Si quieres terminar tu banquete con queso debes tener en cuenta que vas a tener muchos dónde elegir ya que la calidad de la leche hace que Cantabria sea una tierra de quesos por excelencia.

Puedes optar por queso de nata, queso picón de Bejes y Tresviso, quesos ahumados, o quesucos de Liébana hechos con mezcla de leche de vaca y oveja.

Y si te gusta el dulce has venido a la región ideal. En cualquier tienda de alimentos puedes encontrar los auténticos sobaos pasiegos hechos a la manera tradicional, así como la quesada pasiega elaborada con leche, mantequilla, azúcar, harina, huevo.

Cantabria también es tierra de hojaldres, y aquí podrás encontrar las corbatas de Unquera, las polkas de Torrelavega, las pantortillas de Reinosa, además de otros dulces como los sacristanes de Liérganes, los frisuelos de Liébana, los palucos de Cabezón de la Sal o los Cojones de Anticristo (sí, se llaman así).

Finalmente, en cuanto a las bebidas, además de la sidra, el chacolí o los vinos que se están volviendo a producir, en Cantabria podemos presumir de tener algunos de los mejores orujos del país, ideales para cerrar una comida copiosa.

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